Gloria Reyes Gomez

Gloria Reyes Gomez

domingo, 21 de septiembre de 2014

Las Microfinanzas en República Dominicana

Las microfinanzas son una rama del sistema financiero que atiende a las pequeñas unidades productivas y a las personas de escasos recursos.Estas operaciones financieras, si bien tiene algo grado de rentabilidad, poseen una finalidad de tipo social. Según García y Ortiz (2012), citando el Informe del Estado de la Campaña de la Cumbre del Microcrédito 2011, a diciembre del 2009 las instituciones de microfinanzas atendieron a más de 190 millones de clientes a través de la concesión de microcréditos. Según la fuente citada por los autores, de las 3,589 instituciones de microfinanzas que reportaron datos de sus clientes, unas 639 se encontraban en América Latina y el Caribe atendiendo a 12.3 millones de clientes.

El inicio de las microfinanzas en República Dominicana lo podemos establecer alrededor de los años ochenta con las iniciativas sustentadas en donaciones que promovieron el fortalecimiento de las organizaciones no gubernamentales (ONG), las que con el pasar del tiempo se convirtieron en instituciones reguladas y cooperativas. Específicamente en 1981 se iniciaron las labores de la Fundación Dominicana de Desarrollo (FDD), con un programa de microcréditos orientado a pequeñas unidades productivas y a individuos de escasos recursos.

Debido al limitado acceso de estos actores a los servicios financieros tradicionales, las ONG y las cooperativas se convirtieron en los oferentes de microcrédito por excelencia. Estos microcréditos tenían la finalidad de fortalecer las capacidades de las personas de generar ingresos y, por tanto, de mejorar su calidad de vida. Entre las características principales de estas entidades podemos citar: servicios financieros ofrecidos a una población de menores ingresos y con un limitado acceso al mercado financiero formal, tasas de interés diferenciadas por tipo de clientes, aunque en general, son más elevadas que las instituciones reguladas: no captan recursos del público porque no están autorizadas a tener instrumentos de ahorro, lo que implica un costo mayor de los recursos, utilizan tecnologías crediticias que implican desplazamiento de los oficiales de crédito, lo que se traducen en un incremento de los costos operativos atienden una clientela más riesgos, en comparación con las fuentes informales (prestamistas) las tasas son significativamente inferiores.

en Colaboración Joaquín Prestol

No hay comentarios:

Publicar un comentario